viernes, 26 de noviembre de 2010

HISTORIA DE IGLESIA PROTESTANTE EN EL SALVADOR

LLEGAN LOS PROTESTANTES A EL SALVADOR

En 1914, Mebius empezó uno de los primeros movimientos pentecostales en América Latina,
conocido como las Iglesias Apostólicas Libres. Esto ocurrió cerca de dos años antes del
mundialmente reconocido Resurgimiento de la Calle Azusa, el cual empezó en Los Ángeles,
California en 1906 y se considera como el origen moderno del Movimiento Pentecostal. La
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doctrina pentecostal predicada por Mebius y sus asistentes salvadoreños se convirtió en una
fuente de gran agitación entre las emergentes iglesias evangélicas salvadoreñas y llevó a Mebius
a tener conflictos con los líderes de las iglesias relacionadas con CAM, los bautistas americanos y
los adventistas. Mebius y sus asistentes viajaron por todas las zonas rurales en un ministerio
itinerante que eventualmente produjo para 1930, 25 congregaciones no muy firmes con cerca de
750 miembros bautizados.
El trabajo fundado por Mebius se dio a conocer como las Iglesias Apostólicas Libres,
comparadas con grupos separados que se formaron entre los primeros conversos, tales como la
Iglesia Apostólica de los Apóstoles y Profetas (1935) y la Iglesia Apostólica del Aposento Alto
(en los 1930). Otros dos grupos siguieron esta misma tradición, la Iglesia Apostólica de Dios en
Cristo (1950) y la Iglesia Apostólica de Nueva Jerusalén (1977), así como muchas otras
congregaciones independientes. En 1978, dentro del Movimiento Apostólico Libre, había por lo
menos 50 iglesias independientes con cerca de 3.200 miembros dentro del Movimiento
Apostólico Libre, así como 114 iglesias y 5.500 miembros entre las asociaciones organizadas de
la Iglesia Apostólica.
Después del resurgimiento en las Asambleas de Dios de El Salvador en 1930, se hicieron
esfuerzos para ordenar este surtido de Iglesias Apostólicas Libres independientes, pero este
intento solo se logró parcialmente. En abril de 1930, doce de estas iglesias se convirtieron en
miembros fundadoras de las Asambleas de Dios, cuyos misioneros habían entrado al país a
solicitud de Francisco Ramírez Arbizu, uno de los principales pastores del Movimiento
Apostólico Libre. Sin embargo, la mayoría de los líderes de Apostólicos Libres no querían estar
bajo la autoridad de las Asambleas de Dios de los EUA o sus misioneros en El Salvador, por lo
tanto, se mantuvieron independientes enlazados fraternalmente con ellos. Sin Embargo, bajo la
guía del misionero británico Ralph Williams, los primeros grupos de las Asambleas de Dios
fueron fortalecidos; se avanzó hacia la autodependencia y se formaron nuevas congregaciones y
puntos de evangelización. Para 1936, las Asambleas de Dios reportaron 21 iglesias y 14 misiones
con 655 miembros y 965 seguidores.
Sin embargo, la denominación Asambleas de Dios no recibió el reconocimiento legal del
gobierno salvadoreño hasta el año 1950. El Reverendo Francisco R. Arbizu se convirtió en el
primer director local en 1952, siguiendo los pasos del misionero Ralph Williams quien sirvió
como tal desde 1930.
Las Asambleas de Dios, cuyas bases fueron establecidas por los primeros misioneros y
pioneros locales, experimentaron un crecimiento fenomenal durante los siguientes 40 años,
especialmente entre 1970 y 1990. Estos logros hicieron que este país se convirtiera en una vitrina
para América Latina, por el trabajo misionero de esta denominación Este sólido crecimiento se
atribuye al uso de los principios de la iglesia nativa durante la administración de Ralph Williams
y Melvin Hodges. Hubo un gran crecimiento entre 1935 y 1945, cuando la membresía total
aumentó de 684 a 2.560, y luego siguió un rápido crecimiento y expansión geográfica.
Durante los años 1950, una serie de campañas evangélicas se realizaron en las ciudades
principales, por Stanley McPerson en 1950 y 1951, T.L. Osborn en Santa Ana en 1953; Richard
Jeffery en Santa Ana, San Miguel y San Salvador en 1955-1956. Todas estas campañas
produjeron miles de conversiones y añadieron a la iglesia cientos de miembros, durante un
periodo de fuerte hostilidad y una creciente persecución por parte de los católicos en contra de los
evangélicos.
Para 1955, la membresía había llegado a casi 6.000 personas, manteniéndose en el mismo
nivel por unos cuantos años antes de su crecimiento a 9.600 en 1970. Luego ocurrió una
explosión de crecimiento: Para 1978 los miembros habían crecido a 22.477. En esa época, las
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Asambleas de Dios reportaba 531 iglesias y 1.267 misiones y puntos de evangelización, lo cual la
convirtió en la denominación protestante más grande del país.
Hubo un crecimiento continuo de las Asambleas de Dios durante la década de los años 1980:
de 610 congregaciones en 1980 a 1.163 en 1990. Sin embargo, durante los años 1990 e inicios de
los 2000, se redujo el crecimiento del establecimiento de nuevas congregaciones: entre 1990 y
2002, solo 232 fueron añadidas a nivel nacional. En 1990, las Asambleas de Dios reportaron
1.335 ministros ordenados, 5.150 pastores laicos, 1.163 iglesias y 3.763 puntos de evangelización,
con un total de 105.807 miembros y un estimado de 236.900 fieles. En 1992, había
1.250 iglesias y 4.268 puntos de evangelización con 123.442 miembros. En 2002, se reportaron
1.395 iglesias con una estimación de 132.525 miembros. Obviamente hubo un crecimiento más
bajo durante los 1990 que durante el periodo 1970-1990.
En retrospectiva, las Asambleas de Dios no han estado inmunes a los movimientos
sísmicos con varias divisiones que ocurrieron durante los años 1960 y al inicio de los 1970.
Por lo menos cinco asociaciones eclesiales fueron formadas por líderes quienes abandonaron las
Asambleas de Dios y empezaron sus propias organizaciones: La Unión Evangélica Pentecostal
(1954), la Misión Evangélica del Espíritu Santo (1960), la Iglesia Evangélica Jardín de Edén
(1962), la Misión Evangélica la Voz de Dios (1969, la más grande de las tres), y la Iglesia
Pentecostal Evangélica de El Salvador (1974). Estas cinco asociaciones tenían en 1978 un total
de 62 iglesias y 2.830 miembros.
La llegada de la Iglesia de Dios (Cleveland, Tennessee) a El Salvador en 1940, trajo al
Reverendo H.S. Syverson, el Supervisor General de la Iglesia de Dios en Centro América,
poniéndose en contacto con Mebius, quien estuvo de acuerdo en trabajar conjuntamente bajo los
auspicios de este último, aunque obviamente había algunas diferencias doctrinales entre las
tradiciones de las dos iglesias. Sin embargo, Mebius trabajó con la iglesia de Dios durante varios
años, hasta su muerte en 1944 a una avanzada edad. La Iglesia de Dios en los Estados Unidos de
América envió unas cuantas misiones cortas para ayudar a Syverson en El Salvador, durante los
años 1940 y a inicios de los 1950, pero no fue hasta 1953 que se asignaron más misioneros al
país. El crecimiento durante los próximos 20 años muestra un patrón consistente de expansión y
desarrollo de la Iglesia de Dios en El Salvador. Para 1970, había 117 iglesias y 78 puntos de
evangelización con cerca de 4.300 miembros; y para 1978 el trabajo había crecido en 165 iglesias
y 50 puntos de evangelización con 6.117 miembros. En 1980, había 191 iglesias y 56 puntos de
evangelización con 9.557 miembros; para 1987 había un estimado de 300 iglesias y 200 puntos
de evangelización con 20.122 miembros; y para 1992 había 392 iglesias y 287 puntos de evangelización
con 19.281 miembros. Entre 1987 y 1992, hubo un estancamiento en el crecimiento de
miembros debido a causas inexplicables que necesitan ser investigadas.
También empezaron a trabajar en El Salvador otras denominaciones pentecostales en el
periodo 1950-1980. El Consejo Latinoamericano de la Iglesia de Dios Pentecostal de Nueva
York (con 58 iglesias y 5.665 miembros en 1992) y la Iglesia de Dios Pentecostal de Puerto
Rico, ambas con lazos históricos con las Asambleas de Dios, llegaron en 1966. La Iglesia
Evangélica del Príncipe de Paz de Guatemala, empezó a trabajar a inicios de los 1960: en 1987
reportó 171 iglesias con 5.050 miembros; y en 1992 había 430 iglesias con 19.111 miembros. La
Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular envió a sus primeros misioneros a El
Salvador en 1973. La Misión Cristiana Elim de Guatemala, estableció su primera congregación
en El Salvador en 1977. Las Asambleas de Dios de Brasil llegaron en 1978.
La Iglesia de Dios de la Profecía llegó en 1950, pero esta denominación, llamada la Iglesia
Universal de Dios de la Profecía (UCOGP) en El Salvador, tiene varias divisiones: la Iglesia
de Dios Santo Zion (1952), Iglesia de Profecía Fuente de Vida (1969, con 74 iglesias y 6.727
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miembros en 1992), la Iglesia Fundamental Dios de la Profecía (1972), la Iglesia de Dios de la
Profecía Santo Zion (1974),y la Iglesia de la Profecía Ciudad de Zion (también en 1974). La
membresía de estos grupos separados era de 9.871 con 175 iglesias organizadas, mientras que la
organización matriz reportó solamente 38 iglesias y cuatro misiones con 1.726 miembros. En
1982, la UGOGP reportó 54 iglesias y 2.445 miembros; en 1992 había 92 iglesias con 5.151
miembros.
El Movimiento Pentecostal de “Sólo Jesús” es representado en El Salvador por dos denominaciones:
La Iglesia Apostólica de Fe en Jesucristo (1948) y la Iglesia Pentecostal Unida (1965).
La primera tenía en 1978, 33 iglesias, 25 misiones y 600 miembros, mientras que la última tenía
47 iglesias y misiones, 372 puntos de evangelización y 2.400 miembros.
Otras denominaciones no pentecostales en El Salvador incluye a: Iglesia Luterana Sínodo
Missouri (1953), Iglesias Cristianas independientes e Iglesias de Cristo (1963), Iglesia del
Nazareno (1964, con 32 iglesias y 2.469 miembros en 1992), Iglesia Santa Congregación (1966),
Hermanos Plymouth (1970, Cristianos congregados en el nombre del Señor, afiliado al grupo de
California de Maurice Johnson; 45 congregaciones en 2007), Iglesia Menonita Evangélica (1968,
Beachy Amish), Iglesia de Dios (1970, Anderson, Indiana), Iglesia Luterana Apostólica de
América (1974), Sínodo Luterano Evangélico (1975), Iglesia Cristiana Reformada (1976), y
varios otros grupos pequeños.
En 1978, la población estimada de protestantes en El Salvador era alrededor de 295.000 o 6.5
por ciento de todos los salvadoreños. La población protestante del país tenía una gran proporción
de pentecostales dentro de la membresía total (cerca del 68 por ciento), comparado con un poco
más del 50 por ciento de toda la región centroamericana en esa época. Las denominaciones
protestantes más grandes eran las Asambleas de Dios (22.500 miembros); los Adventistas del
Séptimo Día (12.000); Iglesia de Dios de Cleveland, Tennessee (9.850); la Iglesia Evangélica de
El Salvador, relacionada a la Misión Centroamericana (6.000); y la Iglesia Príncipe de Paz
(5.000).
Sin embargo, varias denominaciones protestantes nuevas en El Salvador, han experimentado
un crecimiento significativo durante los últimos 20 o 30 años, incluyendo las siguientes: Misión
Cristiana Elim de El Salvador, que es una iglesia pentecostal fundada por Sergio Daniel
Solórzano Aldana en 1977, la cuál afirma tener hoy día cerca de 115.000 miembros, dirigida
desde 1997 por el Pastor General Mario Vega). El Tabernáculo Bíblico Bautista “Amigos de
Israel” se fundó por “Hermano Toby”, Edgar López Berrand, cerca de 1978; afirma tener cerca
de 10.000 miembros y está afiliado con Misiones Internacionales Bautistas. La Iglesia Cristiana
“Campamento de Dios” se fundó en 1990 por Juan Manuel Martínez, como una iglesia
carismática independiente; Martínez era el presidente de la Alianza Evangélica de El Salvador en
2006). El Tabernáculo Resurgimiento Internacional fue fundado por Carlos H. Rivas en
2001; afirma tener cerca de 15.000 miembros.
Las relaciones ecuménicas entre las diferentes denominaciones protestantes en El Salvador,
han sido sumamente difíciles a consecuencia de las fuertes diferencias doctrinales y los conflictos
por liderazgo, principalmente entre los grupos pentecostales y no pentecostales. Sin embargo, la
Sociedad Bíblica Salvadoreña ha sido el principal foco de cooperación interdenominancional
desde los años 1970 debido a su función de servicio neutral para promover la distribución y la
lectura de la Biblia entre el público en general. Más recientemente, la Confraternidad
Evangélica Latinoamericana (CONEA), afiliada a Compañerismo Evangélico Mundial, ha
brindado una plataforma de cooperación entre los evangélicos conservadores desde inicios de los
años 1980. En 1987, la Confraternidad Evangélica Salvadoreña (CONESAL) se organizó y
tuvo su Primer Congreso Interdenominacional de Evangélicos en el Tabernáculo de Biblia de las
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Asambleas de Dios en San Salvador del 15 al 17 de octubre. En 2001, CONESAL reportó más
de 50 organizaciones miembros, incluyendo denominaciones y organizaciones de servicio.
El Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), afiliado al Consejo Mundial de Iglesias
(CMI), tiene los siguientes miembros institucionales en El Salvador: Asociación Bautista de El
Salvador (afiliada a las Iglesias Bautistas Americanas de los Estados Unidos de América),
Primera Iglesia Bautista de San Salvador, Iglesia Bautista Emanuel de El Salvador, Iglesia
Episcopal de El Salvador, Iglesia Reformada Calvinista de El Salvador (afiliada a la Iglesia
Reformada Cristiana de Norte América), y el Sínodo Luterano Salvadoreño (afiliado a la Iglesia
Luterana Evangélica de América).
Durante la guerra civil salvadoreña, unos pocos líderes protestantes levantaron sus voces para
denunciar públicamente la represión de las fuerzas de seguridad del gobierno y los escuadrones
paramilitares de la muerte. En medio de esta confusión y violencia, la voz profética de una
Iglesia Católica despierta, se escuchó, proclamando las “buenas noticias para los pobres” y
apoyando a los oprimidos en su sufrimiento, mientras la mayor parte de líderes evangélicos y sus
congregaciones trataron de mantenerse políticamente neutrales o expresaron su apoyo al
gobierno, a menudo a causa del miedo al desquite. Solo unas cuantas voces proféticas fueron
levantadas por algunos evangélicos, para expresar el ultraje que se venía dando a los oprimidos
por medio de las violaciones sistemáticas de los derechos humanos y para demandar la justicia
social. Tres de esas voces proféticas fueron las del Reverendo Roger Velásquez, pastor superior
de la Primera Iglesia Bautista; el Reverendo Edgar Palacios, pastor superior de la Iglesia Bautista
Emanuel; y el Obispo Medardo E Gómez de la Iglesia Luterana Salvadoreña (Sínodo Missouri,
establecida en 1954), todas en San Salvador.
En 1985 el Sínodo Luterano Salvadoreño se convirtió en una iglesia autónoma. La relación
con el Sínodo Missouri fue disuelto en 1986 debido a diferencias en los puntos de vista referentes
a la Teología de la Liberación y la solidaridad con los oprimidos, compromisos ecuménicos,
ordenación de mujeres, etc. Durante la guerra civil en El Salvador, el Sínodo Luterano
Salvadoreño jugó un papel preponderante a favor de la justicia y la ayuda a las personas
desplazadas y los pobres. La Iglesia Luterana pagó un alto precio por su posición claramente
profética: uno de sus pastores fue asesinado y muchos trabajadores de la iglesia, incluyendo a su
obispo, recibieron amenazas de muerte y tuvieron que esconderse o salir del país.
Esto último fue también cierto respecto a muchos pastores bautistas afiliados a la Asociación
Bautista de El Salvador. Roger Velásquez y su familia escaparon del país en 1978 después de
recibir amenazas de muerte de parte de un escuadrón de la muerte derechista. Más tarde
Velásquez trabajó para la Oficina Regional para América Latina de Visión Mundial
Internacional, localizada en San José, Costa Rica. La familia Palacios fue forzada a escapar de El
Salvador en 1989 bajo las medidas de seguridad de las tropas de la Organización de las Naciones
Unidas. Palacios fue el cofundador del Consejo Nacional de Iglesias en El Salvador y sirvió
como Director Ejecutivo por tres años. Edgar y su esposa, Amparo López Palacios, se instalaron
en Washington, DC, donde encabezaron la Comisión Permanente del Debate Nacional para la
Paz en El Salvador. Esta organización no gubernamental trabajó para detener la lucha entre los
militares derechistas del gobierno y una coalición de grupos izquierdistas bajo el FMLN. Tanto
la familia Velásquez como la Palacios se afiliaron a las Iglesias Bautistas Americanas en los
Estados Unidos de América.
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Otras religiones
Además del rápido crecimiento de las denominaciones evangélicas durante las últimas
décadas, El Salvador también ha sido testigo del nacimiento de grupos marginados cristianos
no protestantes, tales como los Testigos de Jehová (531 congregaciones con 30.687 miembros
en 2005), la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días (mormones que se establecieron en San
Salvador en 1951; en 1965 había 4.200 miembros en El Salvador; en 1986 había 15.000; en 1990
había 38.000; y en 2007 se reportaron 102.043 en 161 congregaciones), y la Iglesia Reorganizada
de Jesucristo de los Últimos Días (ahora llamada “Comunidad de Cristo”) de los Estados
Unidos; la Iglesia Luz del Mundo de Guadalajara, México; la Congregación Mita, Iglesia Pueblo
de Amos y la Voz de la Piedra Angular de Puerto Rico; la Iglesia Dios es Amor y la Iglesia
Universal del Reino de Dios de Brasil; los Ministerios Creciendo en Gracia Internacional
(fundado por José Luis de Jesús Miranda en Miami, Florida), La Escuela Unida del Cristianismo,
y la Misión Biblia Cristadelfiana de los Estados Unidos, entre otras.
También, unas cuantas religiones no cristianas aparecieron, añadiendo a la presencia de la
comunidad judía que llegó de España (sefardita) durante el periodo colonial o de otros países
europeos, principalmente después de la Primera y Segunda Guerras Mundiales. La primera
sinagoga se fundó en 1950, y el primer rabino y líder espiritual de la comunidad fue Alex Freund.
Otras religiones no cristianas en el Salvador incluye la Fe Bahai, islamismo (principalmente
entre árabes palestinos: Comunidad Islámica Shiíta de El Salvador, Centro Cultural Islámico
Fátima Az-Zahra), Budismo (Centro Budista de San Salvador – Lhundrup Changchub Ling =
“Jardín de la iluminación espontánea” - Grupo Budista de San Salvador, Budismo Laica
Reiyukai, Casa Tibet México – El Salvador, Grupo de Estudio Kusum Ling, Asociación de Meditación
Internacional del Maestro Supremo Ching Hai), y varios grupos relacionados con el
Hinduismo: Misión Ciencias de la Espiritualidad Sawan Kirpal Ruhani (Sikhismo/Sant Mat),
Meditación Transcendental (MT), y la Sociedad Internacional para la Conciencia Krishna
(ISKON, Hari Krishnas).
La Tradición de la Antigua Sabiduría está representada por: La Antigua Orden Mística
Rosae Crusis (AMORC) tiene capítulos en las localidades de San Salvador, Santa Ana, San
Miguel y Sonsonte; los Masones (Gran Logia Cuscatlán de la República de El Salvador); el
Instituto de Yoga y Escuela de Astrología Gran Fraternidad Universal (GFU, fundada en
Venezuela por el “Dr. Serge Raynaud de la Ferriere”), y el Movimiento Gnóstico Cristiano
Salvadoreño (fundado por “Samael Aun Weor” en México).
El movimiento Psyco-espiritista Nueva Era está representado por: la Sociedad Teosófica en
América (con sede en Wheaton, Illinois, se estableció en El Salvador en 1929), la Iglesia de
Cientología, y la Iglesia Unificación de la Cristiandad Mundial (Rev. Sun Myung Moon).
En El Salvador algunas tradiciones religiosas nativas de América (animistas) han sobrevivido
desde la era precolombina. La “religiosidad popular” (sincretismo) es practicada por la
mayor parte de la población hispana católica. Entre los practicantes de religiones amerindias y el
Catolicismo Popular Hispano están los “especialistas” quienes practican magia, brujería,
chamanismo y curanderismo. Además, hay una gran cantidad de psíquicos, médiums, clarividentes
y astrólogos quienes anuncian sus servicios en los periódicos locales.
Clifton L. Holland

1 comentario:

Fredy dijo...

Interesante información, se valora. Bendiciones